
Mi relación con el fútbol empezó cuando era bien chiquita y mi hermano decidió ponerme una pelota en los pies sin que apenas andara, nunca se imaginó que el fútbol iba a ser una parte importante de mi vida. Como la mayoría de ustedes fui creciendo rodeada de niños y jugando con la pelota en la calle, mi única obsesión era jugar al fútbol y que ganara el Barca. Tropecientos niños y yo siempre acusada entre las niñas por ser la "machona" de pelo corto y sin pendientes. Todo sea dicho, mi madre nunca quiso que jugara al fútbol, así que gran parte de mi infancia jugaba a escondidas de ella, claro que siempre me pillaba, por esa razón y con la excusa de que tenía que estudiar nunca quisieron que me metiera en un equipo (ni se me ocurria plantearlo) eso si yo siempre jugaba en la calle y a mi madre no le quedó otra que resignarse.
Cuando empecé en la universidad, decidí que era hora de dejarse de jugar en la calle al fútbol con los chicos y volverme una "señorita", así que estuve casi 3 años sin jugar, hasta que conocí a una amiga que jugaba y me lió para hacer un equipo en Teleco para un torneillo entre facultades. A raíz de ahí fiché en mi equipo de la isla, se llama Unión Navarro, estuve ahi creo que 3 años, o 2 y medio, ya que después comenzó mi vida madrileña. Nada más llegar a Madrid lo primero que hice fue buscarme un equipo, y fiché en el Huracan, pero en el primer partido de liga me rompi el tobillo :(, entre eso y que tuve mis más y mis menos con las chicas, decidí cambiarme, y gracias al mister Aitami, terminé en el Extu donde he estado estos últimos años. Me encantaría haber formado parte activa del Operación Salida, pero mi lesión de rodilla y mi vuelta a la isla no me lo permiten, no obstante mi espiritu sigue con vosotros, y yo mientras vuelvo a mis origenes futbolisticos, aunque sin poder jugar.
Les deseo mucha mierda para el torneillo y para las quedadas de después. Y espero irlas a ver jugar a más de un partido.
Rosalva
Cuando empecé en la universidad, decidí que era hora de dejarse de jugar en la calle al fútbol con los chicos y volverme una "señorita", así que estuve casi 3 años sin jugar, hasta que conocí a una amiga que jugaba y me lió para hacer un equipo en Teleco para un torneillo entre facultades. A raíz de ahí fiché en mi equipo de la isla, se llama Unión Navarro, estuve ahi creo que 3 años, o 2 y medio, ya que después comenzó mi vida madrileña. Nada más llegar a Madrid lo primero que hice fue buscarme un equipo, y fiché en el Huracan, pero en el primer partido de liga me rompi el tobillo :(, entre eso y que tuve mis más y mis menos con las chicas, decidí cambiarme, y gracias al mister Aitami, terminé en el Extu donde he estado estos últimos años. Me encantaría haber formado parte activa del Operación Salida, pero mi lesión de rodilla y mi vuelta a la isla no me lo permiten, no obstante mi espiritu sigue con vosotros, y yo mientras vuelvo a mis origenes futbolisticos, aunque sin poder jugar.
Les deseo mucha mierda para el torneillo y para las quedadas de después. Y espero irlas a ver jugar a más de un partido.
Rosalva


Después de varias temporadas, de varios años perdiéndonos por la periferia de Madrid en busca de polideportivos perdidos, llegamos al presente. El equipo hacía aguas, no quería asumirlo, pero el año pasado ya nos costaba contar con los dedos de una mano la gente que venía los domingos, de repente la gente se marchaba de Madrid o había perdido el interés, no lo sé, la cuestión es que ya no se sostenía tener ningún equipo.